Tres
generaciones,
un lugar.

El Hotel Espel abrió en 1962, cuando Escaldes-Engordany todavía era un pueblo termal. Nuestra historia es la del valle: lenta, paciente, cosida a mano.

Hotel Espel iluminado de noche
Salón principal del Hotel Espel
1962

Joan y Carme abren el Espel.

Doce habitaciones, una recepción con mesa de madera y la promesa, que aún se cumple, de tener siempre café caliente. Andorra empezaba a recibir esquiadores y Escaldes-Engordany era un pueblo de aguas termales conocido por las familias catalanas.

1978

La primera ampliación.

Se añade el ala oeste con 24 habitaciones nuevas, comedor propio y la sala de estar con chimenea. Empieza la tradición del trinxat de los domingos — todavía hoy en carta.

1995

Segunda generación.

Toman el relevo Pere y Anna, hijos de los fundadores. Llega la primera reforma seria: baños renovados, calefacción central, parking cubierto. Se conserva intacto el lobby original y la mesa de la abuela.

2008

Llega el spa.

Se construye la piscina climatizada y la zona de aguas. La idea: que un hotel pequeño pueda ofrecer el lujo de una piscina cuando fuera la temperatura está bajo cero. Caldea inspira, pero a escala íntima.

2019

Tercera generación.

Marc y Júlia entran en la gestión diaria. La casa pide cambios — pero también cuidado. Se rehabilitan las 62 habitaciones manteniendo la planta original. Llegan la fibra, los smart-TV y el desayuno a la carta. El espíritu se queda.

2026

Hoy.

Seguimos siendo familia, seguimos siendo pequeños, seguimos cocinando con productores del valle. Hemos aprendido tres cosas en sesenta y cuatro años: las cosas buenas tardan, lo importante no se acelera, y un buen café por la mañana arregla casi todo.

Familia Espel

Tres generaciones · Andorra

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